"Espera veneno del agua estancada.”

                              William Blake

Esta noche arderá el cielo

Alguien está usando el Círculo Polar Ártico para introducir en el vasto norte canadiense unas avionetas rasantes que ni trafican con drogas ni con personas ni con ninguna otra cosa que se haya visto jamás.

Sería un problema si se tropezaran con una entrega en medio del desierto de la taiga los intrusos de esta historia: un astrónomo que ha traído a su hijo a fotografiar la lluvia de estrellas y un motero que ha venido con una misteriosa mujer casada a acampar bajo la luz de la aurora boreal.

Esta noche arderá el cielo.

La idea

enac

Tras tirarme un año y medio hablando de crisis y apocalipsis, el cuerpo me pedía contar la historia de Mac. Mac entiende de automoción y de estar harto de estar harto. Tiene una escopeta y no quiere saber nada de los fantasmas del bosque ni de volverse a tomar sus ansiolíticos. Pero está dispuesto a meterse en un lío de tres pares de narices, para ver si así consigue echar un polvo.

Me apetecía abordar cosas que no han estado presentes en mis anteriores libros, trabajar el sentido de la maravilla, hacer espectáculo sin crítica social, coquetear con el western, montarme un thriller mirando a las estrellas desde el otro lado de un telescopio, sacarle fotos a la aurora y contar una historia acerca de cómo el tío más sencillo del mundo se metió a lidiar con una amenaza diseñada desde un biorreactor y contra la humanidad.

El resultado fue esta novela, que nadie supo si encuadrar dentro de la literatura de terror habitual en mis trabajos o en la línea tecnofóbica de Cenital. Podéis estar seguros de que os dejará pensando mucho más tiempo del que vais a necesitar para leer sus casi trescientas páginas. Os llevará a un escenario alucinante, a la Trans-taiga: el escondrijo perfecto para una nueva forma de terrorismo, la cuna del peor secreto de un perverso clan de indios cree… Pero sobre todo un sitio donde conocer al Wendigo y donde aprender que la astronomía no es más que oscuridad y desamparo.

Texto de contraportada

La Trans-taiga es la carretera más larga y solitaria que puede recorrerse en el vasto norte canadiense: seiscientos sesenta y seis kilómetros a través de un desierto boreal que mueren de pronto junto a un embalse abandonado. Un sitio que cruzar en moto, donde perderse con una mujer casada, acampar bajo la fosforescencia de la aurora y la lluvia de estrellas. Ése era en un principio el plan de Mac. Mac es un tipo que a veces necesita medicación y cuyos planes, a menudo, salen mal. Mac entiende de carburadores, de ataques de pánico y de rock and roll. De lo que no entiende Mac es de avionetas de contrabandistas en vuelo rasante, de armas biológicas y ancestrales secretos de los indios cree. Y va a tener que aprenderlo todo en una noche.

Sus cosas

Se distribuyó el once de septiembre de 2013, obteniendo más de un centenar de reseñas como éstas.

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